Alerta en Europa: Auge de la enfermedad de Newcastle y su impacto en la avicultura 2026
- H. A. Malkawi
- May 28
- 4 min read
La enfermedad de Newcastle ha tomado un protagonismo preocupante en Europa durante los últimos años. La presión epidemiológica se ha intensificado de manera significativa, afectando a millones de aves y poniendo en jaque a la avicultura en varios países. El informe de mayo de 2026 revela una circulación muy activa del virus, con un aumento alarmante de focos que exige atención inmediata y medidas contundentes para controlar su expansión.

Crecimiento acelerado de focos en Europa
Entre 2022 y 2026, Europa ha registrado un total de 269 focos de la enfermedad de Newcastle en aves de corral, afectando a más de 15,4 millones de aves. La curva de contagios muestra un crecimiento preocupante:
En 2023 se reportaron solo 11 focos.
En 2025, los focos aumentaron a 100.
En lo que va de 2026, ya se han registrado 105 focos.
Este aumento constante refleja la dificultad para contener el virus y la necesidad de reforzar las estrategias de prevención y control en todo el continente.

Polonia y Alemania: epicentros de la cepa rusa
Polonia
Polonia se ha convertido en el país más afectado de Europa del Este. Desde 2023, la enfermedad ha reaparecido con fuerza, registrando 86 focos en 2025 y 48 en lo que va de 2026. La gravedad de la situación llevó a las autoridades a imponer la vacunación obligatoria en todo el territorio desde 2025.
Los análisis moleculares han identificado dos introducciones distintas del genotipo VII.1.1, estrechamente relacionadas con una cepa detectada en Rusia en 2022. Esto indica una conexión directa con la circulación viral en la región rusa, lo que complica la contención y exige cooperación internacional para frenar la propagación.
Alemania
Después de años sin casos, Alemania sufrió un brote en febrero de 2026 en una granja comercial de 18.000 pavos en Brandeburgo. Desde entonces, se han confirmado 51 brotes adicionales. Los estudios genéticos muestran que el virus alemán está muy relacionado con el de Polonia, lo que sugiere una expansión regional de la cepa rusa.
Este resurgimiento ha obligado a las autoridades alemanas a implementar medidas estrictas de bioseguridad y vigilancia epidemiológica para evitar que el virus se extienda a otras regiones del país.
Suecia y Finlandia: diferentes caminos frente a la enfermedad
Suecia y Finlandia representan dos casos contrastantes en el manejo de la enfermedad de Newcastle en Europa.
Suecia: Tradicionalmente considerada zona libre sin necesidad de vacunación, ha perdido este estatus debido a brotes esporádicos en los últimos años. El brote más significativo ocurrió en 2024, afectando a más de 230.000 aves. Ante esta situación, Suecia decidió implementar la vacunación preventiva en abril de 2026 para proteger su industria avícola.
Finlandia: Actualmente, es el único país europeo que mantiene el estatus de libre de la enfermedad sin necesidad de vacunación. Su éxito se atribuye a estrictas medidas de bioseguridad, vigilancia constante y control en las fronteras avícolas.
El brote español: un caso independiente
En España, los brotes detectados en Valencia han generado preocupación, pero los análisis genéticos aportan un dato tranquilizador. Aunque el virus pertenece al genotipo VII, se ha confirmado que es epidemiológicamente independiente de los brotes en Alemania y Polonia.
Esto significa que el brote español no está relacionado con la cepa rusa que afecta a Europa del Este y Alemania, lo que reduce el riesgo de una expansión directa desde esos países. Sin embargo, la vigilancia y el control siguen siendo esenciales para evitar nuevas introducciones y propagaciones.
Medidas clave para enfrentar la enfermedad
Frente a esta situación, la avicultura europea debe adoptar medidas claras y efectivas para controlar la enfermedad de Newcastle:
Vacunación obligatoria en zonas de alto riesgo, como ya ocurre en Polonia y Suecia.
Refuerzo de la bioseguridad en granjas comerciales y pequeñas explotaciones.
Monitoreo constante mediante secuenciación molecular para identificar cepas y rutas de transmisión.
Cooperación internacional para compartir información y coordinar respuestas rápidas.
Capacitación y sensibilización de productores y técnicos sobre la importancia de la prevención.
Estas acciones ayudarán a reducir la incidencia de la enfermedad y protegerán la producción avícola, que es vital para la economía y la seguridad alimentaria.
Impacto económico y social
La enfermedad de Newcastle no solo afecta a las aves, sino que también tiene consecuencias económicas y sociales importantes:
Pérdidas económicas por sacrificios masivos y restricciones comerciales.
Aumento de costos en vacunación y medidas de bioseguridad.
Riesgo para el empleo en zonas rurales dependientes de la avicultura.
Incertidumbre en el mercado nacional e internacional de productos avícolas.
Por eso, es fundamental que los gobiernos, productores y expertos trabajen juntos para minimizar estos impactos y garantizar la sostenibilidad del sector.
Reflexiones finales
La enfermedad de Newcastle representa un desafío creciente para Europa en 2026. El aumento de focos y la circulación activa del virus exigen una respuesta coordinada y efectiva. La experiencia de países como Polonia, Alemania, Suecia y Finlandia muestra que la combinación de vacunación, bioseguridad y vigilancia puede marcar la diferencia.
Para los productores avícolas, mantenerse informados y aplicar las recomendaciones es clave para proteger sus aves y su negocio. La colaboración entre países y el intercambio de datos científicos serán herramientas esenciales para controlar esta amenaza y asegurar un futuro estable para la avicultura europea.



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